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La atención sostenida

7 de Noviembre de 2010
Publicado por Carmen Loureiro Rey

Autora: Verónica Cruz

Nuestra “mente de mono” como dicen los budistas, nos lleva de un sitio para otro, hace que no podamos permanecer concentrados en algo durante más de tres minutos y para colmo, ¡estamos biológicamente preparados para atender más tiempo a las emociones negativas…!

La entropía psíquica a la que tendemos continuamente puede ser contarrestada pero hay que invertir energía en ello. La atención sostenida es el remedio al caos de nuestra mente y un ingrediente básico para disfrutar de lo que estamos haciendo y conseguir entrar en flujo.

La atención sostenida alarga los momentos de experiencia sin valorarlos. el entrenamiento consiste en concentrarnos en un conjunto de estímulos (por ejemplo, sonidos del exterior) y mantenernos un tiempo en ese estado, sin hacer interpretaciones ni juicios sobre lo que estoy percibiendo. La mente está despierta, curiosa, neutra y tranquila durante el proceso. 

Este tipo de entrenamiento posee grandes beneficios, entre ellos, se produce una mayor activación en el córtex prefrontal izquierdo (zona que se activa cuando estamos felices) y baja la actividad de la amígdala, disminuyendo las emociones de enfado y miedo.

Pero además de la armonía psicológica y el equilibrio homeostático que produce un entrenamiento continuado, la atención plena nos hace más inteligentes.

No podemos obviar que nuestra visión del mundo es una interpretación de lo que vemos, sentimos y oímos.  Lamentablemente sólo vemos aquello que estamos preparados para ver, tenemos una visión sesgada de lo que nos rodea. Pero si alargamos el tiempo de percepción sin entrar en valoraciones ni juicios, estamos estirando el tiempo de percepción objetiva.

Permanecer en los momentos de silencio donde sólo percibimos, es un paso para poder llegar a ver el mundo como es y no como queremos que sea o creemos que es. Este entrenamiento probabiliza encontrar otras perspectivas, otros puntos de vista, una realidad más compleja y más bella, más profunda y más inquietante, la realidad que nos rodea y que estamos acostumbrados a pasar por alto. Cuando somos capaces de permanecer en la atención sostenida se produce como afirma el psiquiatra J. Deikman “una desautomatización de las estructuras psicológicas que limitan, organizan, seleccionan e interpretan los estímulos perceptuales que  llegan del exterior”. Esto permite una ganancia en intensidad y riqueza sensorial. También generaremos nuevas conexiones, ya que como asegura el neuropsicólogo Richard Davidson, cualquier cambio en nuestra conducta o en nuestra forma de pensar, provocará un cambio en la función del cerebro y a continuación, en su estructura.

¿Y ésto cómo afecta en la vida cotidiana? Si esta consciencia plena y desidentificada la aplicamos a nuestras relaciones, es posible que veamos a las personas más allá de nuestras propias limitaciones, más allá de nuestros defectos y nuestras virtudes, más allá, en definitiva, de lo que somos nosotros mismos.

“Vivimos bajo una cadena que selecciona y aisla un único aspecto de la realidad”

(Matthieu Ricard)

La atención sostenida, desnuda de valoraciones y prejuicios, nos entrena para vivir intensamente a través de los sentidos, para relacionarnos sin limitaciones, para sentir plenamente la vida en toda su dimensión.

 Autora: Verónica Cruz

 Bibliografía recomendada:

-         Ricard, M. (2009) El arte de la meditación. París: Urano

-         Rubia, F. (2003)  La conexión divina. La experiencia mística y la neurobiolología. Barcelona: Crítica

-         Segovia, S. (2004) Crecimiento personal: aportaciones de Oriente y Occidente. Cap. “Meditación y     Psicoterapia”.  Bilbao: Desclée de Brouwer

  

 

 

 

 

 

 

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3 Comentarios en La atención sostenida:
#1 Alejandro Martin enviado el 7 Noviembre 2010 - 11:59 pm

Verónica, me ha encantado tu artículo sobre la atención sostenida. Además, es un aspecto en el que hice unos pinitos, y lo tengo ahí pendiente de retomar. Seguro que lo hago.

En tu escrito pones de manifiesto la absoluta relación que existe entre el nivel psicológico y el biológico, y como se influyen mutuamente, porque son interdependientes; en este caso, como una operante, esa “atención sostenida” influye en nuestro Sistema Nervioso.

Qué maravillosa reflexión haces cuando hablas de cómo podría influir ese ejercicio constante de atención sostenida en nuestras relaciones, facilitando una renovada visión de los que nos rodean; estoy, al igual que tu, convencido de ello; ralentizar nuestro nivel de activación a través de estos ejercicios, seguro que aporta una mayor discriminación de las dimensiones del estímulo con el que estemos interactuando, como puedan ser las personas con las que me relaciono.

De atención sostenida, creo que de quienes más podemos aprender es de, en genérico, los orientales; ellos hablan de meditación.

Su origen se remonta al siglo VI antes de Cristo, en la India, a través de la experiencia de Siddharta Gotama; continúa en China en el siglo VI después de Cristo, y con posterioridad, en el siglo XIII, llega a Japón, donde se le da el nombre de ZEN.

La atención sostenida, la meditación, el Zen son la misma “cosa”, con mayores o menores diferencias, según la escuela; y es que en todo hay escuelas, como en la psicología y en el teatro, ¿verdad?. Y efectivamente, el objetivo es PARARSE y DEDICAR(SE) un tiempo a no hacer nada, “sólo” estar, “sólo” contemplar(se), percibir, quietud, no movimiento; lo de entrecomillar “solo” es porque no es nada fácil: en este estado de atención sostenida consciente llegan los juicios, las valoraciones, la lista de pendientes a hacer, las preocupaciones, imágenes, frases… Y NO hay que HACER nada; esto es muy complicado.

Las personas que lo practican asiduamente e incluso diariamente y sobre las que se han hecho multitud de estudios, algunos que comentas, hablan de que con el paso del tiempo sí ven cambios; serenidad, mayor creatividad, más concentración y más tiempo mantenida, mayor umbral de percepción, y algunos, los menos, llegan a alcanzar lo que los orientales denominan la Iluminación o Satori. Debe ser la leche.

Quiero aportar dos lecturas sobre este tema.
Una, en formato novela; “Siddharta”, de Herman Hesse. Muy interesante pues es el relato de un chico budista que busca el Satori. Muy interesante para reflexionar sobre el carácter evolutivo y de crecimiento del ser humano.
Otro, más relacionado con la meditación en sí para partir de algo muy básico, es el de “Zen, un camino hacia la propia identidad” de Enomilla Lassalle

Qué bien escogida la foto del jardín Zen, Kare Sansui.

#2 wendy rangel arcos. enviado el 22 Septiembre 2012 - 4:37 am

Excelente explicación, me ayudó bastante en mi tarea de investigación y en lo personal en la interpretación, gracias por facilitarnos el trabajo soy estudiante de psicología y no
tengo ni una duda de que ésta es la especialidad que yo quiero y a mi me gusta, ojalá y siga informandonos de sus conocimientos, gracias y un cordial saludos.

#3 susan enviado el 30 Octubre 2012 - 7:27 am

deberian de poner cuales son los oficios que usa la antencion sostenida

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