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Nexo opina en EL PAIS sobre educación

25 de Enero de 2009
Publicado por Carmen Loureiro Rey | 1 comentarioComentarios

El 2 de enero se publicó en el periódico EL PAIS el artículo Padres, no amigos, firmado por Inmaculada de La Fuente, en el que se nos pidió opinión como expertos en educación y entrenamientos en comunicación a padres.

En el artículo se habla de los problemas que tienen los padres actualmente para educar a sus hijos. Entre ellos, la dificultad para conciliar la vida laboral y familiar, conjugar el afecto y los límites, manejar el estrés cotidiano, etc.

Observamos que la mayoría de los casos en los que existen problemas de comunicación entre padres e hijos, revelan la presencia de tres factores interrelacionados:

  • El estrés, que determina la vida en torno a lo urgente y no a lo prioritario,  deteriorando la interacción con los niños, convirtiéndola en algo meramente utilitario y centrado en la corrección y control de la conducta. El estrés nos organiza a corto plazo, mientras que todo lo importante y esencial de los objetivos educativos requieren pautas que tendrán consecuencias a medio y largo plazo. Desde el control de una rabieta hasta una simple conversación con nuestro hijo necesita de la serenidad, sensatez, paciencia y conducción hacia metas de desarrollo. Nada de eso se puede llevar a cabo cuando a penas existe tiempo para estar con los niños.
  • La inmadurez emocional de los padres: La falta de empatía y de control emocional es una de las bases principales de la incomunicación y desafecto entre padres e hijos. El egocentrismo no superado de muchos padres determina en muchos casos un abandono afectivo o desprotección, o la exigencia de recibir de los hijos aquello que alimenta el propio ego.
  • La ignorancia respecto a las necesidades básicas de los niños. Esto es atención, contacto físico, amor, reconocimiento y aceptación incondicional. Los niños no necesitan ropa de marca, numerosos juguetes u otros bienes materiales. Necesitan estar suficiente tiempo con sus padres, hablar con ellos, observar que éstos se alegran al verles, sentirse comprendidos y protegidos. Los niños necesitan saber y sentir que son importantes para sus padres.
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Categoría: Educación | Etiquetas:

Jugar: una forma de relacionarse con la vida

3 de Diciembre de 2008
Publicado por Carmen Loureiro Rey | 1 comentarioComentarios

José Linaza, catedrático de psicología evolutiva de la UAM, nos ofreció una interesante conferencia “El juego, una forma de relacionarse con la vida”, con motivo de la celebración del acto de fin de curso de la 16ª promoción del Master de Psicología Clínica y de la Salud de Nexo. Aunque lo habitual es asociar el interés del juego a la psicología educativa o a la clínica infantil, nosotros defendemos su aplicación a la intervención con adultos debido a las funciones psicológicas que implica.

Los estudios sobre la conducta de los animales demuestran que el juego proporciona medios de exploración y de ejercitación de conductas que posteriormente le servirán al adulto para adaptarse y sobrevivir en el medio. Los humanos no sólo jugamos más sino que lo hacemos durante más tiempo, también de adultos. Aprender, a la vez que se disfruta, es la gran clave.

Durante el juego, lo reforzante no es el resultado sino la misma ejecución. Puesto que la finalidad del juego está en la actividad misma que produce placer, el niño se ejercita con toda libertad, sin la responsabilidad o presión de alcanzar un fín, sin la tensión de ser juzgado.

Jugar relaja, hace reir, vincula social y afectivamente, desarrolla la cooperación y la comprensión de las normas, produce una concentración o flujo mental solo es posible cuando existe una perfecta relación entre actividad y control. El juego se relaciona con la creatividad, al permitir la exploración de variaciones sobre la realidad. El juego es un motor de estimulación, de curiosidad, de exploración, de placer y de resolución de conflictos, cuyo principal motivo -cuando se juega de verdad-, no es un resultado especial, sino hacer cosas juntos.

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