LAS EMOCIONES, LOS SENTIMIENTOS Y LA COMUNICACIÓN.
Los profesionales de Nexo, psicología aplicada, se dedican desde 1991 al estudio de la comunicación interpersonal y al entrenamiento de la competencia social. Dichos entrenamientos se vienen dirigiendo a personas de todas las edades y condiciones, que presentan alguna dificultad en el área social o bien, simplemente, desean mejorar sus habilidades.
A través del trabajo realizado, hemos podido comprobar el papel crucial que representa la expresión emocional en la comunicación:
- Aportando intencionalidad, apertura y valor al significado de los mensajes.
- Determinando el ajuste a la otra persona y regulando la comunicación.
- Vinculando a los interlocutores, en la medida que dicho intercambio emocional constituye una base para el desarrollo de la confianza (elemento clave de la comunicación humana).
Además, la expresión de los sentimientos está relacionada con una buena salud y bienestar psicológico, tal como demuestran numerosos estudios.
La emoción es el resultado de un proceso de evaluación automática del entorno, que nos informa de lo que es importante o no para nuestra supervivencia o adaptación. Lo adaptativo de emocionarse es que no tenemos que deliberar para actuar, sino que al emocionarnos podemos responder o actuar con rapidez, ya que la emoción prepara nuestro cuerpo para evitar o enfrentar, defendernos o exponernos. A lo largo de la evolución de las especies se ha ido adquiriendo esta forma de reaccionar para sobrevivivir.
El sentimiento es el resultado de relacionarnos, tomar contacto o interactuar con la emoción. La posibilidad de sentir aparece en la evolución como un nivel superior de control y, por tanto, como un medio de adaptación más segura al entorno social. El sentimiento implica una participación de la conciencia y por tanto del cerebro más evolucionado. Como señala Antonio Damasio, las diferencias respecto a la emoción entre las personas son muy bajas, respecto a los sentimientos son amplísimas. En la historia de la vida y en la historia de la evolución, las emociones preceden a los sentimientos. En la historia de la vida de una persona, también ocurre lo mismo. Nacemos preparados para emocionarnos (emociones básicas como sorpresa, miedo, alegría, tristeza, ira, asco) pero aquello por lo que nos emocionamos a lo largo de toda la vida, y cómo, cambia con nuestra experiencia. Las emociones se modulan con el aprendizaje y nuestros sentimientos se van modificando, haciéndose a veces muy intensos, otras, desapareciendo.



