¿Qué son los trastornos psicofisiológicos?

"Tú eres tan importante para tu salud como ella lo es para ti".

- Terri Guillemets

Cuando estamos sometidos a situaciones que suponen mucha exigencia, emocional o física, durante prolongados periodos de tiempo es frecuente que nuestro organismo se vea afectado. Los recursos biológicos que se ponen en marcha para poderlas afrontar llegan a agotarse o a alterarse en su funcionalidad, dando lugar a los llamados trastornos psicofisiológicos.

El organismo se activa como un todo, poniendo todos los recursos disponibles en marcha para alcanzar la consecución de nuestros objetivos. Así pues, los sistemas biológicos se activan de manera coordinada, pero no todos somos idénticos en la intensidad y duración de ese proceso de activación biológica.

Hay diferencias entre las personas que determinan qué sistema biológico es más vulnerable a alterarse funcionalmente. Nos referimos ahora a las diferencias psicobiológicas que se dan entre las diferentes personas cuando nos activamos al enfrentar situaciones altamente exigentes. Este patrón de activación puede llegar a diferenciarnos tanto como nuestra huella dactilar.

En algunos de nosotros predomina la respuesta del sistema músculo-esquelético, lo que nos hace más propenso a padecer, por ejemplo, cefaleas tensionales o dolores de espalda. Otros podemos responder predominantemente con el sistema cardiovascular y, en consecuencia, tener más probabilidad de que el mecanismo responsable de controlar la tensión arterial se altere funcionalmente, con el consiguiente de problema hipertensión arterial.

En otras ocasiones es el sistema inmunitario el que se ve afectado, un campo extensamente investigado en las últimas décadas y que se ha dado en denominar Psiconeuroinmunología. Dichas investigaciones han puesto de manifiesto sin lugar a duda como lo psicológico puede influir en el funcionamiento del Sistema Inmunitario, protegiéndonos o vulnerabilizándonos.

Es importante subrayar el hecho de que en estos padecimientos no hay una problemática biológica determinante que explique la aparición del problema de salud. Por el contrario, la imposibilidad para abordar con éxito la situación problema, bien por las características de la situación, bien por los déficits en competencias o habilidades de la persona para enfrentarse a ella, es lo que determina que la situación se prolongue en el tiempo y, en consecuencia, exista un riesgo de alteración funcional de algún sistema biológico, aquel de mayor vulnerabilidad en cada uno de nosotros.

Aquí es donde la Psicología cobra especial relevancia la intervención en estos problemas de salud. Los psicólogos nos ocupamos de dotar al individuo con estos problemas de los recursos necesarios para corregir la alteración funcional de su organismo, restableciendo su salud.